cómplices vii

17 ago. 2015

Cariño inocente ­que no quiere perdurar­, cariño sin dueño (y te encontró a vos): criatura-sonrisa, modales perfectos, camisa a cuadros. El carácter casi de fuego, casi de encantador de serpientes; la risa permanente, el ademán protector. Afuera, el mundo es hostil: ¿existe algo fuera de tu voz?

Es de noche, miradas (tímidas) que se cruzan, un caramelo (el envoltorio-recuerdo en mi bolsillo); vos que te acercás y estamos tan bien, rodeados de gente pero riéndonos juntos. Seguís escuchando historias irrelevantes y no puedo, no quiero, no puedo evitar quererte. Y son chispitas en tus ojos (y es el calor en mis mejillas) y chau, que descanses (así, sin más).

Cariño sutil, caricia de guante, un querer quedándonos dormidos, amigos aún.