inesperado balance (que los 19 años)

26 ene. 2016

Imaginate que llegué hasta acá, propuesta impensada hace unos cuantos años. Verme cumpliendo 18, dieciocho años, un festejo, ser celebrada entre un grupo cariñoso de amigos. Y sí, estoy feliz, mezcla perfecta entre pastillitas y voluntad, salidas hasta tarde, libros bien leídos, risas con amigas, encuentros diversos. 

Te dije que quería vivir. Cada día encuentro más raíces, más lazos que me unen a esta tierra. Empiezo otra etapa pero me voy tan contenta, tan llena de amor. Me llevo tantas cartitas, abrazos de los chiquitos, consejos-en-la-liga, almuerzos filosóficos y luchas infinitas. Me llevo todo el cariño del mundo, me llevo una vida en tres años.

Sí, que este año sea así. Que solo encuentre felicidad entre los papeles pisoteados y la escasez de lamparitas. Que mi sonrisa prevalezca ante las discusiones, que nada me turbe, que nada me espante… Que pueda ser una lucecita, que quiera querer, que el amor esté siempre presente. Que siga intentando, que encuentre la fuerza en mi interior, que pueda seguir.

Dos mil dieciséis es un año plateado, todo nuevo y resplandeciente; me invita a quererlo, a vivirlo de a poquito. Hay miles de expectativas, hay miles de sueños que laten. Me esperan mis amigos, me espera gente que no sabe que me espera (que me espere, que me espere). Es el año donde comienzo a forjar un futuro, el futuro que le importa a todos (porque yo ya soy alguien, porque mi futuro ya comenzó).  Así que es la esperanza el motor de esta aventura, esperanza que mueve, esperanza que es la vida.

Que los diecinueve años me encuentren más sabia, pero también más feliz. Que la vida no sea tan oscura como en los insomnios. Quiero aprender, no quiero dejar de ser quien soy. Quiero cuidarme, quiero quererme, quiero triunfar, quiero viajar. Que el inevitable envejecimiento no pare mis deseos de expandirse, de crecer, de luchar. Quiero trabajar, quiero ser voluntaria, quiero llenarme de todas las experiencias posibles. Quiero salir a bailar, quiero leer hasta que se haga tarde. Quiero encontrar a alguien con quien compartir mis gustos, quiero quererme aun sola. Quiero ser tan cliché como pueda, quiero creerme única e irrepetible. Quiero ser yo con la intensidad de diez mil estrellas, quiero querer con la fuerza de cien vendavales. 

No quiero parar, no quiero descansar, no quiero ser una pieza más. No quiero alienarme, no quiero  caer en estereotipos gastados. No quiero jugar a saberlo todo, no quiero creer en falacias. No quiero arriesgarme inútilmente, no quiero caer en la soberbia. No quiero vivir a base de prejuicios, no quiero querer sin conocer.
Y que la vida me encuentre bailando, riendo, soñando, leyendo. Que la vida me encuentre en una esquinita iluminada, sola o acompañada, feliz.